Volvió la comunidad mancomunada de manicomniados entumecidos con las patas escarchadas!

13 marzo 2007

Nada

¿QUÉ ES LA NADA?

“Cómo la nada? No se puede definir la nada, porque si la defines ya no sería nada, sería algo.”

Esta frase de un sabio, de aquellos sabios que expelen sabia (no un árbol, obviamente), caló hondo en un grupo de jóvenes amigos que se fue en búsqueda del sentido de la carretera panamericana meridional, que por lo menos yo creía que si la miraba desde Alaska podría ver en el fondo Quellón, pero como no fuimos a Alaska no pude comprobar mi teoría. En fin, lo que quería decir era que éste sabio amigo nos sembró una duda pletórica llena de artimañas dubitativas que nos tendrían hablando weás durante mucho tiempo hasta la actualidad, lo triste es que probablemente, aunque para mi sea ya un tema zanjado y superado, sigamos preguntándonos qué es la nada durante mucho tiempo más. Es por eso que para organizar mis pensamientos al respecto he decidido plasmarlos en esta tinta imaginaria del modo más compacto posible, porque estaremos de acuerdo que hablar de nada, a pesar de ser nada puede llevarnos hablar mucho de nada, bueno, como siempre, como la nada.

Para comenzar según cualquier profe de básica lo lógico sería remitirnos al Iter Sopena, y bueno eso fue lo que hice. En él encontré la siguiente definición: Nada = Carencia de ser. Ninguna cosa. Obviamente no contento con esto acudí a otra fuente informativa, Internet. Visité el portal de la Rae y la respuesta fue la siguiente: Nada = No ser, o carencia absoluta de todo ser (En realidad salían muchos más significados pero este era el más apropiado para darle sentido al texto).

Ante un panorama como el anteriormente expuesto, lo más elocuente es digerir aquellos definiciones y desmenuzarlas un poco. Entonces, según Sopena y Rae se coincide en que nada tiene relación con la ausencia de ser, con el no-ser. Sin embargo, no por no haber algo hay nada. Me explico: si hay un ser y yo quito ese ser no queda un no-ser, sino un ser donde estaba ese ser, interpretando el concepto ser como cualquier cosa, desde el más ínfimo átomo, hasta el más grande animal, es decir, seres muertos y seres vivos. Todo.
Quiero decir entonces que todo A para 'estar' necesita un B, qué sería el dónde 'estar', y éste un C, que sería el dónde 'estar' del B, y así sucesivamente hasta el infinito. De acuerdo a esta interpretación el iter sopena y la rae se quedan cortos, pues como asevero no es sólo la ausencia de ser lo que deja en nada algo, pues nunca habrá una ausencia de ser, por lo menos en lo que conocemos. Lo anterior, desemboca en que la nada no existe.

Si lo que expongo tiene asidero, quiere decir entonces que nunca habrá nada, y que si se te acaba la parte ‘comestible’ del melón al echarle vino no es que no quede “nada” de melón, sino que simplemente no queda melón. No que dentro de él no hay nada, sino que simplemente dentro del él no queda más melón. Así de simple. El problema entonces es semántico.

Estamos tan acostumbrados a denominar lo vació como nada y todos nos entendemos tan bien que no es necesario reparar en qué chucha estamos diciendo, y en realidad es cierto, no tiene mucha lógica. Descubrir que la nada ni siquiera puede existir como concepto, pues un concepto es de algo imaginable y si alguien puede imaginar la nada ¡vaya que bienaventurado es!, pues es imposible imaginar todos de la misma manera algo que ni siquiera se puede dibujar ni representar ni actuar ni bailar, etc., entonces "entender" un poco la nada, no cambió mi vida en lo absoluto. Como decía son sólo reflexiones en lo abstracto y falencias del lenguaje que de ser tan cotidianas dejan de serlo.

Siendo sucinto entonces, nunca habrá la nada, y ni siquiera es posible imaginarla como concepto. Nada. Y bueno, quizás definirla sea el fin de la nada como dice el sabio de aquella frase, mas de acuerdo a mi teoría no puede haber un fin de algo q ni siquiera es, no fue, y no será, La Nada, que con cuea desde hoy me sirve sólo pa nombre de perro.
ps. No diga " no entendí nada", sólo eso le pido.

Necesarias Palabras del Maestro

LA IMPORTANCIA DEL HUMOR.

“…Muchas veces tenemos pánico de aplicar en nuestras vidas humanas un poco de sentido del humor. No olvidemos que las palabras humor y humano empiezan con la silaba “hu”, que en hebreo antiguo significa dios, por tanto siempre que exista presencia divina existirá distensión, y el humor es la gran llave que permitirá solucionar los problemas de esta nueva era empresarial, este nuevo tipo de vida que vamos a emprender, acuérdense.
Muchos tienen pánico de aplicar el humor en sus trabajos, en sus estudios, en sus familias, porque piensan que van a ser pasados a llevar en sus status.
En chile a ni un weón se le enseña lo que es el humor. El humor es un talante, es una disposición distendida para percibir la vida. Nadie que posea humor se transforma en un payaso o en un humorista. Yo conozco muchos humoristas, nacionales y extranjeros, que hacen mucho humor, pero ellos, en esencia, no tienen sentido del humor. El humor, como decía, es un talante, es una disposición especial para percibir la vida bajo una segunda mirada…


…No poseemos humor. En las universidades, que son los centros que albergan todo el conocimiento que tiene el hombre sobre el universo, no se les enseña a los estudiantes la importancia del humor, en los colegios jamás se les ha dictado una clase, ni se les ha dado alguna explicación a los jóvenes de la importancia del sentido del humor. En la casa nos decían nuestros abuelos que la risa sólo abundaba en la boca de los tontos y que la vida no era un circo, ¡qué cantidad de pelotudeces!
Lo contrario al humor se llama drama, y son los dramáticos los que tienen hecho mierda este país, son ellos los que no son capaces de hacer que el mundo fluya de alguna manera grata, porque los dramáticos no tienen conciencia de su entorno, son quejumbrosos, negativos, todo sienten que es como la mierda ¡Los dramáticos tienen hecho pelotas este mundo! ¡Son los dramáticos los que están causando un terrible problema en este mundo!, pero están los que tienen pasión por lo que hacen, están los que tienen profunda pasión por lo que hacen, están los que han venido a este mundo no pensando que uno viene a ganarse la vida, sino que vienen pensando de verdad que a este mundo uno viene a servir, no a ser servil. A servir para que este mundo sea más grato, más feliz, más cómodo; así como los ingenieros nos dan grande obras y como los arquitectos que las diseñan, así también nosotros hacemos lo propio. Yo vivo feliz y apasionado porque hago lo que hago, no se si serviría para hacer otra cosa. La vocación es lo importante…” Legrand Coco. 'adaptación de una de sus rutinas'. Santiago.2007.

03 marzo 2007

Inicio de la locura.

Hace pocos minutos desperté. Desperté con el miedo más terrible que podía sentir. Sentía que si despertaba, si abría los ojos, si volvía conscientemente (tal como lo estaba haciendo inconscientemente) al mundo real, la ciencia, sí, esa impresionante ciencia que "todo lo puede hacer" y nada la detiene, podría absorberme, quitarme mi individualidad, transformarme en algo nimio, carente de valor por sí y para sí mismo (y por lo tanto para el resto), por lo que por defecto yo caería en el olvido y en el limbo de la memoria, en aquel lugar donde caen nuestras buenas, pero olvidadas, ideas. Me sentí una idea, algo tan potente pero tan vago a la vez, que podía desaparecer en cualquier momento. El miedo que me invadió, junto a la imagen de científicos del siglo XVI, XVII y otros, que disponían de mi como si fuese algo tan poca cosa, me hizo despabilar, tratar de arrancar despierto, correr hacia el interruptor de la luz, encender ésta y escribir lo que estoy haciendo. Quizás nunca más lea filosofía antes de dormir. Quizás, como un acto revelador, lo haga más seguido, para experimentar (cual Bacon y el empirismo) cuales son los límites del mundo onírico, esos que muchos han negado como verdaderos, pero que para mí son una de las grandes realidades en las cuales estamos presentes.


Santiago, 5 de Enero, 2007. 04.00 AM.



PS: La ciencia está experimentando conmigo, así como experimenta con nosotros todos los días. Pero quizás es un adelanto; un pequeño paso que puedo dar para yo controlar a esa masa inexistente llena de existencia, llena de conocimientos acumulados. Bienvenida Historia a la cotidianeidad.



[Después de esta anécdota, comencé a viajar por mi mente de una forma poco común. Comencé a comprender e incomprender la realidad, transformándose en algo bastante complejo. Así, el mundo comenzó a cambiar, a encantar, a desencantar, a reencantar. (3-3-2007)].