Volvió la comunidad mancomunada de manicomniados entumecidos con las patas escarchadas!

18 julio 2009

Unión Española

La Unión Española y la Guerra Civil Española

Corría el año 1939 y, mientras en Chile la Unión Española entraba en un extenso receso postemporada, al otro lado del charco reinaba la desunión. Las tropas franquistas se apoderaban poco a poco de la totalidad de la península hispánica, aplacando a las ya tenues revueltas del bando republicano. Caía Barcelona a comienzos de año y durante enero y febrero se consolidaba finalmente la victoria franquista en Cataluña. Francia e Inglaterra ya reconocían al nuevo régimen gobernante. En marzo se iniciaba de manera formal la rendición del ejército republicano y el 26 de ese mes la Unión Española, en Chile, jugaba su primer partido del año.
En Santa Laura, ese día, el cuadro rojo cayó frente a su clásico rival –Audax- por un contundente 4-0. Sin embargo la prensa manifestaba que “tan sólo las variaciones que de cuando en cuando experimentó el marcador lograron alterar la apatía del match”. El verdadero espectáculo estaba en las gradas.
Las sombras de la Guerra Civil Española se habían manifestado en las canchas chilenas desde hacía bastante tiempo, pero durante los inicios de 1939 el asunto era incontenible. Se insultaba a los jugadores y pifiaba su acometido identificando a este club con la arremetida franquista.
En el plano dirigencial el tema no distaba mucho, pues la directiva hispana ya no sabía cómo mantener las cosas en calma y Unión Española estaba cada vez más desunida.
Ni la brillante victoria obtenida semanas después ante Santiago Morning en la clásica reunión doble del nacional pudo apagar esta caldera. El inicio del campeonato nacional se veía bastante complicado para un club al cual los ecos de España ya le habían tocado.
Si el primero de abril, Franco, convencidamente proclamaba la victoria en los muelles de Alicante, el 17 del mismo mes temblorosos futbolistas ‘rojos’ salían a enfrentar a Colo - Colo en el césped del Nacional para dar comienzo al octavo torneo de la primera división de fútbol de Chile.
Unión fue derrotado por 4 a 2 en un partido en que “la incultura deportiva de varios de los jugadores –por no decir desgraciadamente la mayoría- resultó inconcebible”. El espectáculo en las gradas fue similar. La dictadura franquista era identificada con la Unión Española y eso el hincha del fútbol chileno lo hacía notar. Días después la Unión estremece al ambiente deportivo proclamando el retiro definitivo de todas sus ramas de las competencias nacionales aduciendo que el “público hace objeto a sus deportistas y a los miembros de la colectividad residente de manifestaciones desagradables e injustas cada vez que algunos de sus representantes actúan en alguna competencia”.
Fueron muchos los intentos por hacer a Unión Española desistir de esta decisión que perjudicaba abiertamente a todo el fútbol criollo. La Unión a esa altura era uno de los clubes más importantes a nivel deportivo y dirigencial. Su cancha era imprescindible y ésta también sería inhabilitada.
Semanas después de un largo periplo dirigencial, en que reuniones intentaron -usando todo tipo de argumentos- reintegrar a Unión Española, desde la directiva hispana surgió la voz que zanjó el tema. A nombre de los dirigentes, el señor Simón Martínez expresaba que Unión Española no jugaría durante el año 1939 debido a la contingencia política que atravesaba su país de origen, expresó que “la determinación se había tomado en vista de que se le quería asignar a la Unión Española un carácter político del que carece por completo, pues se limita única y exclusivamente a una labor deportiva, ajena a cuanto se aparte de este aspecto”.
Unión dejó el torneo y aquel partido contra Colo-colo ni siquiera entró en las estadísticas del año. Fue como si nunca se hubiese jugado (aunque al cuadro albo no le afectó para nada pues ese año consiguió el campeonato).
Franco seguiría en el gobierno español hasta 1975, pero Unión no esperó hasta tal fecha para volver a las canchas. En 1940 regresó cuando los ánimos ya estaban más calmados y, aunque el receso afectó considerablemente al rendimiento del equipo, el esfuerzo y sacrificio dirigencial por devolverle a Unión Española su sitial de honor dentro del fútbol chileno pronto traería sus frutos. Nuevas contrataciones y reformas hicieron que el club, 3 años más tarde, consiguiera su primer título profesional (1943), relegando al olvido esta curiosa historia en donde el estrecho vínculo de la política y el fútbol se manifiesta de la manera más clara posible. Sin dudas, en esta ocasión hinchas, dirigentes y jugadores “la rompieron”.



Ps. Un dato no menor a considerar si se quisiese hacer un análisis histórico exhaustivo al respecto, es que Chile, después de Francia y España, fue una de las tres repúblicas del mundo que tuvieron un gobierno comandado por un Frente Popular (1938-1947) y curiosamente el primer presidente Chileno de este bando asume poco antes del derrocamiento de la II Republica española. Entonces, ¿podemos establecer alguna conexión entre esto y las silbatinas en los estadios al cuadro hispano?

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